- Actualmente el abalón rojo, proveniente de cultivo, es el organismo gastrópodo con mayor desembarque en Chile, situando a nuestro país como el sexto productor mundial, después de Australia, China, Taiwán, Sudáfrica y EE.UU (Enríquez &Villagrán, 2008).
El cultivo de esta especie es una oportunidad debido a un mercado en crecimiento, una alta expectativa de desarrollo y condiciones ambientales favorables en la zona litoral (Enríquez& Villagrán, 2008). Aunque se ve un futuro prometedor de la industria abalonera en nuestro país, existen problemáticas que deben ser resueltas para asegurar su sostenibilidad.

Figura N°1 Haliotis rufescensu
Descripción general
El abalón es un molusco gasterópodo, con hábitos herbívoros que se caracteriza por tener una única concha ovalada en forma de oreja, con una serie de perforaciones u orificios alineados sobre la región correspondiente a la cavidad respiratoria. En los abalones los sexos están separados (dioicos) y con dimorfismo sexual.
Taxonomía
- Reino: Animal
- Phylum: Mollusca
- Clase: Gastropoda
- Subclase: Prosobranquia
- Orden: Archeogastropoda
- Suborden: Pleurotomaricea
- Súper familia: Haliotidae
- Género: Haliotis
- Especie: Haliotis rufescens
- Nombre común: Abalón rojo o abalón californiano (Hahn, 1989).
Etapas de cultivo del abalón
Producción de semillas
El abalón rojo tiene un ciclo reproductivo de 3 a 4 años, comenzando con la obtención de semillas, siendo esta etapa la más importante y crítica para la operación de un centro de cultivo. La producción de semillas se dividen en:
- Acondicionamiento de productores.
- Inducción al desove.
- Desove.
- Fertilización artificial.
- Huevo
- Desarrollo larval.
- Fijación o post-larva.
En la etapa de postlarvas, estas se alimentan activamente de diatomeas bentónicas, cuya presencia tanto en cantidad como en calidad limita el crecimiento, además de la densidad de los organismos en cultivo.
Pre-engorda
Fase denominada “destete” o desfijación de placas, tiene como fin acostumbrar a los abalones a comer macroalgas. Esta etapa tiene un tiempo de duración de aproximadamente 10 meses y con una sobrevivencia de 60%.
En la etapa de engorda, los abalones, por el desarrollo de su rádula, se acondicionan a una alimentación intensiva de macroalgas o alimento artificial, por lo que esta es la etapa 7 de mayor crecimiento en tallas y en peso.

Figura N°2 Macroalgas
La cantidad de 6 alimento (macroalgas) que consumen, representa alrededor del 10% diario del peso corporal, por lo que es necesario agregar a los estanques 15% del alga fresca diariamente.
Cosecha
Al alcanzar la talla comercial la cual va entre 80 y 90 mm. Los abalones al momento de la cosecha son llevados a la planta de procesos y dependiendo el destino son congelados, puestos en conserva, etc. Los individuos son cosechados a mano, desprendiéndose desde las placas (refugios) debido a que los abalones viven la mayor parte del tiempo fijado a estas. Los abalones que no cumplan con la talla mínima son devueltos a los estanques (Illanes, 1999).
Hábitos en la alimentación
Los abalones viven mayoritariamente fijados al fondo marino, en el caso de los estanques de cultivo, se adosan a las paredes de éstos y para aumentar el área de superficie se utilizan placas. Para la alimentación son capaces de tomar las algas que se encuentran en el medio, levantando su cuerpo sin desprenderlo de la superficie, sujetando las algas con el manto y aprisionándolo contra el sustrato, preferentemente durante la noche ya que en este momento son más activos, posición en la que pueden permanecer durante horas mientras se alimentan. Los abalones tienen hábitos nocturnos, alimentándose desde el atardecer hasta el anochecer, el abalón rojo es capaz de sobrevivir a largos periodos de inanición, utilizando 9 el tejido proteico como fuente de energética para cubrir sus requerimientos de energía basal (Viana, 2002).
Tipos de alimento natural suministrados en el cultivo de abalón rojo en Chile Como alimento natural se entiende aquel que el organismo consume naturalmente y que no contiene componentes de origen artificial, o sea distintos a los que a los que entrega la naturaleza. Algunos estudios realizados por Romero (2003), en la localidad de Huelmo, cerca de Puerto Montt (Región de Los Lagos) experimentalmente suministró Glacilaria chilensis y una mezcla de Glacilaria chilensis y Macrocystis sp., a abalones rojo en cautiverio; con esta mezcla se obtuvieron los mejores resultados en todos y en cada índice (tipo de dieta, profundidad y frecuencia de alimentación). En cambio, en la zona norte de nuestro país los abalones se alimentan con Lessonia spp., Macrocystis integrifolia y reducidas dosis de Ulva sp, Gracilaria spp. (Ponce, 2005). La forma de alimentar a los abalones en un cultivo es mediante la incorporación de alga fresca a: estanques (raceway), como también en líneas de canastos en la zona norte, o a los contenedores situados en el mar en la zona sur, todo en forma manual. Las macroalgas utilizadas con mayor frecuencia en los centros de cultivos de la Región de Atacama, donde se concentra los centros de cultivo de abalón rojo, son Macrocystis integrifolia con un 80%, Lessonia trabeculata con un 17% y la Lessonia nigrescens con un 3%.

Lessonia trabeculata
Es un alga de color café a café claro, con forma de arbusto que puede medir hasta los 2 m de alto. Posee un disco adhesivo macizo, del cual emergen un número variable de estipes aplanados (de 1 a 30), que se ramifican dicotómicamente conformando hojas que sé que continúan dividiendo igual. Las hojas son planas y de forma lanceoladas, anchas, con márgenes lisos y a veces denticulados (Tapia, 2002).

Macrocystis integrifolia
Llamada comúnmente huiro (Figura 9), las plantas (esporofitos) son erectas y de gran tamaño, de color pardo amarillento. Puede alcanzar hasta 10 m de longitud. Presenta un disco adhesivo, formado por un rizoma macizo, aplanado; de sus márgenes emergen numerosos heptaterios ramificados. Las hojas son largas y angostas de superficie rugosa y márgenes levemente dentados (Tapia, 2002). Además, poseen vesículas llenas de aire (aerocistos) que les permite mantener su posición vertical. Crece desde el intermareal bajo hasta los 30 m de profundidad.

Figura N°5 Lugares de extracción de Macrosystis integrifolia de la III región. Fuente: Sernapesca, 2011.
Composición nutricional
Cada una de las dietas utilizadas en la experiencia tiene distintos componentes nutricionales lo que se muestra en la Tabla 1.
Tabla 1: Composición nutricional

Westermeier et. al., (2009) realizó una experiencia en donde se calculó el porcentaje de proteína en la zona norte del país, donde se obtuvieron valores de 15,3 y 12,5% para Macrocystis integrifolia. También recalca que el factor ambiental, la estacionalidad, edad y tamaño de las algas es una variable importante, ya que estas juegan un rol fundamental en la variación de los constituyentes energéticos en las macroalgas. En una experiencia realizada por Mercer et. al., (1993) se llegó a la conclusión de que un óptimo crecimiento de abalón, los requerimiento nutricionales comprenden un 15% de proteínas, 3-5% lípidos 20-30% e hidratos de carbono sin sustancias tóxicas en las algas naturales. No obstante, otros autores describen niveles superiores al 20% de proteínas en la dieta para los algunas especies de abalones, como lo son ejemplos para H. discus (20%) (Ogino & Kato, 1964), H. discus hannai (25-30%) (Ukiet al. 1996).